martes, 28 de agosto de 2007

Educación revolucionaria

Obediencia

Los padres aman al hijo obediente. Y recuerda, el hijo obediente es casi siempre el más estúpido. El hijo rebelde es el inteligente, pero no es ni más respetado ni más amado.

Todo niño es envuelto por los padres, la sociedad, los profesores, los sacerdotes y todos los intereses creados, envuelto en muchas capas de condicionamiento. Se le da una cierta ideología religiosa, él no la escoge. Y siempre que se obliga a alguien sin que pueda elegir, estás mutilando a la persona, estás destruyendo su inteligencia ; no les estás dando la oportunidad de escoger, no le estás permitiendo funcionar de un modo inteligente, lo estás manipulando de tal manera que sólo funcionará mecánicamente.

Un niño que no puede decir no, carece de integridad, y el sí de un niño que no puede decir que no a algo, carece de significado. Su sí sólo significa algo si el niño es además capaz de decir que no. Entonces la decisión depende de su inteligencia.

Pero para los padres es más fácil que el niño diga siempre sí. Se le recompensa por ser obediente. La situación es la misma en las escuelas : los profesores quieres que sean obedientes ; es más fácil para ellos controlarlos, dominarlos.

Tienes que aprender a vivir con tus hijos momento a momento, permitiéndoles toda la libertad posible en pequeñas cosas.

No hagan hincapié en la obediencia : déjales que escojan. Simplemente explícales la situación completa.

No des órdenes categóricas.


Intimidad

El niño necesita intimidad porque todo lo que es hermoso crece en la intimidad. Las raíces crecen bajo tierra ; si las sacas de la tierra empiezan a morir. Necesitan intimidad, total intimidad. El niño crece en le vientre de la madre en la oscuridad , en soledad. Un niño necesita mucha intimidad.

El niño tiene que estar continuamente en guardia porque está siendo observado. Tu mismo te puedes dar cuenta : cuando te estás dando un baño eres una persona totalmente diferente, el cuarto de baño puedes dejar la máscara de lado. Estás sólo, pero si de repente te das cuenta de que alguien te está mirando por el agujero de la cerradura, sucederá un cambio inmediato. Te pondrás serio, su cantas, te callarás, dejarás de poner aras frente al espejo, empezarás a comportarte como se supone que debes comportarte.

El niño necesita tanta intimidad como sea posible, pero estamos invadiéndolo continuamente. Lo padres no dejamos de preguntarle : ¡Qué estás haciendo ? ¡Qué está pasando? !Hasta lo que piensas .

Los padres solo deberíamos vigilar que no se hagan daño a sí mismos o a alguien más ; eso es suficiente. Todo lo que sobrepase esto estará de sobra.


La relación entre los padres

Si el niño ve a sus padres enamorados, cuidándose mutuamente, con respeto mutuo, habrá visto cómo ocurre el amor. Surge la esperanza. Sabe que le puede suceder a él también.

Si no lo ha visto es más difícil que crea que le va a suceder a él. En realidad va a hacer todo lo posible para evitar que le ocurra de lo contrario sería una traición hacia los padres. Esto es lo que he observado en las gentes : las mujeres continúan diciendo en su subconciente : "Mira mamá, estoy sufriendo tanto como vos sufriste." Los chicos continúan diciéndose a sí mismos más tarde : "Papá. No te preocupes ; mi vida ha sido tan miserable como la tuya. No te he superado. No te he traicionado. He sido una persona tan miserable como lo fuiste tú. Cargo la cadena, la tradición. Soy tu representante, papá, no te he traicionado. Mira, estoy haciendo lo mismo que solías hacerle a mi madre, estoy haciéndoselo a la madre de mis hijos. Y lo que tú solías hacerme a mi se lo estoy haciendo a mis hijos. Estoy educándolos e la misma manera que tú me educaste".

Cada generación que no observa sigue entregando su neurosis a las nuevas personas que han venido a la tierra.


El modelo familiar

Normalmente, todo lo que te hicieron tus padres se convierte en un modelo grabado en ti. La única manera que conoces de estar con tu ijo es lo que tu madre te ha hecho a ti. De modo que es natural- no hay porque preocuparse-, pero está bien que seas consciente de ello.

Y no trates de compensarlo. Haz lo mejor que puedas, y si no puedes hacerlo mejor no te deprimas, sino tu depresión perjudicará al niño.

Hazte consciente, eso es todo. Y cuando empieces a repetir algún viejo patrón, relájate, ¡No lo hagas !


Sacrificio


En la generación anterior las madres solían pensar que estaban haciendo un gran sacrificio por su hijos. Siempre estaban demostrando que hacían esto y aquello. Eso fue perjudicial, porque el amor no tiene que ser una obligación y no de debe hablar de ello. Amas porque te sientes feliz. No le estás haciendo nada al niño ; estás haciendo algo porque te gusta hacerlo. El niño no te debe nada, no tiene que devolvértelo. Te gusta ser madre y le debes estar agradecida al niño.

Pero la vieja generación no le estaba agradecida al niño. Siempre esperaba que el niño estuviese agradecido, y cuando se deban cuenta que no lo estaba, se sentían muy frustrados.


En ocasiones es bueno enojarse


El niño y la niña tienen que aprender que su madre es un ser humano y que también puede enfadarse. Y si te enfadas, el niño también se sentirá libre de enfadarse. Si nunca te enfadas, el niño se sentirá culpable. ¿Cómo enojarse con una madre tan dulce ? No seas sólo dulce, sé amarga a veces, a veces dulce, según el humor que surja. Y deja que el niño se entere de que su madre tiene sus propios humores y climas ; ella es tan ser humano como él.

Hay veces en que las madres se enojan tanto con el niño que sienten que ya no lo quieren tanto.

Siempre que estés enfadado con él, ve a tu habitación y en vez de enfadarte con él expresa tu rabia con un almohadón, golpéalo, muérdelo. Pruebalo unas cuantas veces y te sorprenderás : cambiará tu relación con el niño.

Si uno ama, entonces también se puede aceptar la rabia, porque tú la compensarás : le amarás más después de la rabia, no habrá ningún problema y el niño lo entenderá. Pero si no lo amas y además está enfadado, es algo realmente imperdonable.

Todo lo que necesitas es expresar la rabia. Se acumula en ti y él se ha convertido en una excusa : no encuentras a nadie más para echársela encima, de modo que se la hechas a él. Los niños se convierten en chivos expiatorios porque están desvalidos. Te podrías haber enfadado con tu marido o tu padre, pero ellos no están desvalidos. Toda esa rabia se ha acumulado ; ahora es canalizada hacia ese niño desvalido.

O sea que durante un mes ; siempre que te enfades con él, golpea un almohadón, lánzalo, muérdelo. En cinco minutos sentirás que tu rabia ha desaparecido, y después de la rabia sentirás que surge mucha compasión hacia el niño. Inténtalo durante un mes y después será muy sencillo.


Las diferencias entre el padre y la madre sobre cómo educar al hijo

Si tu eres la madre, puedes dejarle hacer lo que quiera y tú haz lo tuyo ; no hay ningún problema. El niño los necesita a los dos, porque así es la vida : si un niño sólo recibe amor, sufrirá, si sólo recibe severidad, sufrirá. Necesita ambos. Esa es la función de la madre y el padre : la madre debe darle amor para que el niño sepa que el amor existe, y el padre permanecer duro para que el niño sepa que la vida no es fácil.

Están las espinas y las rosa, y el niño debe estar preparado para ambas, para ambos aspectos : suavidad y severidad. No importe en qué situación se encuentre será capaz de responder. Si la vida es dura, él también puede ser duro ; si la vida es amorosa, también puede ser amoroso ; no tendrá ninguna fijación.

Todo este abanico debe estar disponible en la conciencia del niño para que pueda moverse con facilidad. Por eso ambos están bien.


Osho (
Filosofo hindú contemporáneo)

Fuente: http://www.inteligencia-emocional.org/aplicaciones_practicas/OSHO_EDUCACION_REVOLUCIONARIA_2.htm

1 comentario:

Lucas Aguirre. dijo...

y el almohadon, golpeado y mordido.. que ejemplo recibe de su dueño ? :P